
Leo Messi otra vez invierte en Barcelona. A través de su sociedad inmobiliaria, el diez de la selección acaba de comprar las antiguas galerías Vía Wagner, en pleno Sant Gervasi, por 11,5 millones de euros. El edificio lleva cerrado desde 1993.
El edificio está en Carrer de Beethoven 15, muy cerca del Turó Park y a pocas cuadras de Plaza Francesc Macià. Para ubicarse es la zona entre Ganduxer, Diagonal y Muntaner, lleno de cafeterías, oficinas y locales. Muy cerca está 9 Reinas, una de las parrillas argentinas más conocidas de Barcelona.
Galerías Vía Wagner: Treinta y tres años cerradas
Las galerías conectaban la calle Beethoven con la Plaça Wagner y en su momento quisieron ser un espacio comercial para las clases más pudientes de la ciudad. Abrieron en 1985 sin licencia de actividad, nunca cumplieron con la normativa antiincendios y terminaron cerrando en 1993 por la imposibilidad de ponerse de acuerdo entre los 87 propietarios de locales, que tenían ideas muy diferentes sobre cómo gestionar el espacio.
Lo que vino después fue un lío de tres décadas. Saqueos, ocupaciones, un incendio en 2001 y años de juicios. Una empresa de inversión pasó más de diez años comprando los locales uno a uno hasta unificar la propiedad, para después vendérsela a Messi.

Leo Messi invierte con un plan en Barcelona
El plan es transformarlo en un complejo de oficinas en alquiler para grandes empresas. La reforma integral abarca los 4.000 metros cuadrados del edificio más una cubierta abierta de unos 800 metros. Se estima que podrían trabajar ahí unas 250 personas. Trascendió que hay interés de varios operadores del ámbito financiero.
No es la primera vez que Messi invierte en Catalunya. Ya es propietario de MiM Hotels, una marca hotelera con establecimientos en Sitges, Ibiza, Mallorca, Baqueira, Sotogrande y Andorra, todos operados por Meliá Hotels International. Los restaurantes de esos hoteles, llamados Hincha Restaurant, los gestiona el chef catalán Nandu Jubany. Y el mes pasado se supo que también compró el Cornellà.
Para nuestra comunidad, la noticia tiene un plus de ilusión. Un proyecto de esta magnitud, impulsado por un argentino en una de las zonas más cotizadas de Barcelona, abre —al menos como esperanza— la posibilidad de que profesionales argentinos puedan tener algún lugar en lo que viene. Todavía falta mucho, poco trascendió del proyecto comercial y no hay ninguna señal concreta en esa dirección. Pero si hay algo que nos caracteriza, es creer.
Un argentino más en Catalunya
Nadie sabe si Messi volverá a vivir en Barcelona. Lo que sí está claro es que su relación con la ciudad nunca terminó de cortarse. Estas inversiones lo acercan más para este lado de lo que lo alejan; si bien es prematuro afirmar cualquier conclusión, quizás, y solo quizás, en el futuro sumemos un argentino más en Catalunya.