
La comunidad de Rosario Central en Barcelona sigue creciendo en Catalunya con una filial que combina deporte, identidad y organización colectiva. El proyecto reúne a hinchas canayas que buscan fortalecer su presencia en Barcelona y expandir el vínculo con el club desde el exterior.
La iniciativa se desarrolla en distintos puntos de Barcelona y suma actividades durante todo el año. A través de encuentros sociales, partidos y eventos, el grupo busca consolidarse y avanzar hacia el reconocimiento oficial del club.

La filial cuenta con equipos de fútbol 7 masculino y fútbol 5 femenino que participan en ligas locales, tanto amateur como semiprofesionales. Además, suma un equipo de hockey femenino, algo poco habitual entre filiales argentinas en la ciudad, que marca una diferencia dentro de la comunidad deportiva.
Entrevista a la filial de Rosario Central en Barcelona
Para conocer de primera mano cómo se construye este proyecto en Barcelona, desde la filial comparten su historia, el presente del grupo y los desafíos que tienen por delante para seguir haciendo crecer la comunidad canaya en Catalunya
– ¿Desde cuándo funciona la filial de Rosario Central en Barcelona?
– La filial, como tal, es el resultado de una historia larga en Barcelona que comienza en 2003, cuando empezamos a juntarnos sin conocernos. Una persona tuvo la idea de guardar los contactos de los canayas que estábamos acá y, tiempo después, nos envió un SMS para organizar un asado. De aquel encuentro, al que asistimos unas 40 personas, surgió la idea de formar una de las primeras peñas de Central en el exterior. Así nació la Filial Juan Antonio Pizzi.
– ¿Cuántas personas forman hoy la filial?
– Hoy tenemos una base de alrededor de 350 personas en el grupo general de WhatsApp. Cada semana se suman nuevos integrantes. En los eventos grandes, como clásicos o copas, solemos reunir a unas 200 personas, que son las que sostienen y acompañan el proyecto.
– ¿Cómo hacen para sostener el proyecto desde la autogestión?
– El proyecto es sin fines de lucro, por lo que sostenerlo económicamente no es fácil. Se mantiene gracias al compromiso de un grupo reducido que participa activamente en la organización.
Nuestra intención es contar con un espacio físico propio y seguir impulsando los proyectos deportivos. Para eso necesitamos sumar apoyos de sponsors y también la colaboración de los integrantes, a través de la compra de indumentaria, rifas o aportes voluntarios.
Queremos aprovechar este espacio para agradecer especialmente a Can Ramos por acompañar a la filial y apoyar el crecimiento de este proyecto.
– ¿Cuál es el mejor canal para contactarlos y sumarse?
– Actualmente, el mejor canal es Instagram. El boca a boca también es clave: cuando te cruzás con alguien con la camiseta, es importante contarle que estamos y que puede sumarse.
Además, contamos con un grupo de WhatsApp que funciona como canal privado y es fundamental para la organización.
– Quienes quieran sumarse pueden seguir la cuenta oficial en Instagram @filialrosariocentralbcn y participar de las actividades.
– ¿Dónde se juntan habitualmente para ver los partidos de Central?
– Vamos variando según la cantidad de gente y los horarios, pero siempre elegimos lugares dentro de la ciudad y con buen acceso en transporte público.

– Organizan asados y encuentros sociales ¿Dónde suelen hacerlos?
– Los lugares que nunca fallan son los merenderos de Font de Les Planes y La Dorada, en Cabrera de Mar. También estamos generando nuevos espacios dentro de la ciudad para seguir fortaleciendo el vínculo.
– Si tuvieran que elegir dos hitos del proyecto, ¿cuáles los llenan más de orgullo?
– El mayor logro es poder acercar los colores de Central a quienes están lejos. Hay gente que está de paso y otros que llevamos más de 20 años acá. Encontrarnos, cantar y sentirnos cerca de Rosario es muy fuerte.
Otro punto que nos llena de orgullo es ver a canayas nacidos acá o “bautizados”, que adoptan al club como propio. Ser una especie de “consulado canaya” en el exterior es muy gratificante. Las puertas siempre están abiertas.
– ¿Qué le dirían a un hincha de Central que está en Catalunya y todavía no se acercó?
– ¡Que está perdiendo el tiempo! Y que “juntos somos más”.

Rosario Central en Barcelona
El lema “Juntos somos más” sintetiza el espíritu del grupo canaya. La organización funciona con mucha dedicación bajo un modelo de autogestión y cooperativismo, con una comisión de once integrantes que coordina las decisiones y actividades.
Entre sus metas también aparece la organización de encuentros internacionales como “La Canayada”, que reúne peñas de distintas ciudades europeas. La idea es seguir ampliando la red canaya y fomentar nuevas filiales en el continente. El objetivo es claro: consolidar la comunidad, representar al club en Barcelona y llevar la pasión canaya cada vez más lejos.

Desde Argentinos en Catalunya agradecemos la predisposición de la filial por abrirnos las puertas de su proyecto. Poder conocerlos un poco más de cerca y compartir su historia con la comunidad es una forma de seguir fortaleciendo los lazos que nos unen acá, como argentinos en Catalunya.
Probablemente notaste que en esta nota escribimos la palabra Canaya con “y” griega. No fue un error, sino un pequeño homenaje al gran Roberto Fontanarrosa, prócer de la cultura nacional. El Negro decía que con la “y” existía otra mística más callejera y propia de Rosario. Para el hincha, la “y” es la forma identitaria y afectiva de llevar el sentimiento en la piel. Hoy, nos sumamos a su letra para recordar que el fútbol, además de pasión, es identidad.
