
La identidad barrial es parte de la huella que Pepi Garachico imprime en sus trabajos en Catalunya. La trae directamente desde el corazón de Buenos Aires, de ese barrio de tango y pasión que es Boedo.
El artista se especializa en el trencadís catalán y el fileteado porteño. Fusiona ambos lenguajes para intervenir fachadas en toda Cataluña. Sus murales resignifican la memoria colectiva y transforman la arquitectura urbana actual.

De Boedo a Barcelona: identidad barrial
El compromiso de Garachico con el arte como herramienta de transformación se refleja en los diversos proyectos artísticos y culturales que ha desarrollado durante su carrera.
En el año 2006 co-fundó el Galpón Piedrabuenarte, transformando una nave abandonada en un espacio artístico multidisciplinario, desde donde se realizaron más de 60 murales en el barrio Piedrabuena.
En 2012 co-fundó y preside actualmente el Grupo Artístico de Boedo, desde donde realizó más de 170 murales basados en la identidad cultural del barrio de Boedo y del Club Atlético San Lorenzo de Almagro.
Su obra actual toma como eje principal el legado de Antoni Gaudí. Utiliza la técnica del trencadís para garantizar la durabilidad de sus piezas. Estas creaciones inspiran orgullo y pertenencia en cada barrio intervenido.
Garachico define su trabajo como “una forma de contar historias sobre las paredes”
Identidad barrial y neomodernismo
El compromiso con la transformación social guía cada uno de sus proyectos culturales. Su técnica crea un renacimiento neomodernista dentro del arte público contemporáneo. Las piezas de mosaiquismo invitan a los vecinos a redescubrir su entorno cotidiano.
Podés conocer un poco más sobre su trabajo visitando el sitio web oficial www.pepigarachico.com.
También publica sus procesos creativos en su cuenta de Instagram @pepigarachico. Sus plataformas digitales funcionan como un museo abierto sobre la evolución de su técnica.
Argentinos en Catalunya sigue de cerca estos recorridos que enaltecen nuestra cultura. La obra de Pepi Garachico es un puente sólido entre nuestras raíces y el presente. Su arte perdura en el tiempo e impacta positivamente en nuestra comunidad.
