
Ayer jueves, el show de Dillom en Barcelona transformó Razzmatazz en un pedazo de Argentina. El artista llegó a la mítica sala de Poblenou para presentar su gira “Por Cesárea: Irreversible”. Con la sala al palo, la descarga de energía fue constante durante más de una hora y media de pura potencia musical. La comunidad argentina residente se hizo sentir desde el primer minuto.
La noche arrancó bien arriba con “Irreversible” y “Coyote”, marcando el pulso de lo que vendría después. Dillom, firme con su guitarra, no tardó en conectar con los asistentes, el pogo fue constante y la banda sonó compacta, funcionando como un solo bloque de distorsión y ritmo.

Dillom en Barcelona: rock, actitud y hermandad
El artista demostró por qué es una de las presencias más filosas de la escena actual. Su propuesta mezcla rock con tintes punk, rap y una electrónica oscura que genera una atmósfera provocadora. Temas como “Pelotuda” y “Mick Jagger” desataron la locura total. El músico manejó los tiempos de forma magistral, pasando del pogo furioso a momentos de mayor serenidad.
Uno de los puntos más altos fue cuando agradeció a los compatriotas presentes en la sala. “Me hacen sentir local a cada lugar que voy”, tiró el músico con mucha emoción. Dillom se tomó el tiempo para arrojar besos y agradecer profundamente el apoyo recibido.

Hubo espacio para sorpresas, como el cover de “Out of Time” de los Rolling Stones. También brilló “Reality”, apoyada en la base de “Personal Jesus” de Depeche Mode, sumando una intensidad post punk increíble. La versatilidad del artista quedó clara al saltar entre géneros sin perder nunca su identidad.
Este show confirma el gran presente de Dillom tras su reciente paso por el Cosquín Rock y su cierre del 2025 en Vélez ante 36 mil personas. Ese mismo espíritu de comunión del rock nacional se trasladó ayer al escenario principal de la calle Almogàvers. El artista lo dio todo y el público respondió.

La gira por España sigue su curso este fin de semana en Málaga y cerrará el lunes en Valencia. Pero lo que se vivió anoche será difícil de olvidar. Dillom no solo trajo su música, trajo un pedazo de nosotros haciéndolo canción. El cierre con “Buenos Tiempos” fue el desahogo final para una noche épica.
