
Agosto, un mes clave para los despidos laborales. ¿Sabías que muchas empresas aprovechan tus vacaciones para notificarte? Te contamos por qué se da esta situación y cuáles son tus derechos si te toca enfrentar un despido improcedente.
La lógica detrás de los despidos en agosto es universal: las empresas se aprovechan del hecho de que sindicatos, abogados y asesores suelen estar de vacaciones, lo que deja a los trabajadores con menos herramientas para defenderse.
Los despidos en agosto
Según la UGT, uno de los sindicatos más grandes de España, nueve de cada diez consultas jurídicas en agosto son por despidos. Es un patrón que se repite año tras año, y la razón es simple: es más difícil que el empleado encuentre un abogado a tiempo para iniciar un reclamo.
Además, en agosto se da un fenómeno muy particular, especialmente en el sector del turismo. Algunos empresarios contratan personal para estar “cubiertos durante la temporada alta”, el momento de mayor trabajo. Sin embargo, una vez que la demanda disminuye o el empleado no se adapta a las expectativas (ya sea por el ritmo de trabajo, la adaptación al equipo o simplemente porque al dueño no le convence su desempeño), se producen numerosos despidos en un corto periodo. Es un ejemplo de cómo la estacionalidad y las dinámicas internas de los negocios contribuyen al aumento de despidos en este mes.
¿Qué son los despidos laborales improcedente?
Un despido se considera improcedente cuando la empresa no puede justificar legalmente la causa de la finalización de tu contrato o no cumple con los requisitos formales de la ley. En términos sencillos, es cuando te despiden de forma ilegal, ya sea porque no hay un motivo real (la causa) o porque no se siguieron los procedimientos correctos (la forma).
Es importante entender que en España, un despido puede ser:
- Objetivo: basado en causas de la empresa (económicas, técnicas, etc.).
- Disciplinario: por un incumplimiento grave del trabajador (como faltas, indisciplina, etc.).
- Colectivo: cuando afecta a un número importante de empleados por causas económicas de la empresa.
Cualquiera de estos tipos de despido puede ser declarado improcedente por un juez si no se ajusta a la ley.
Tu reloj legal: ¡20 días hábiles para actuar!
Este es el punto más crítico: en España, tenés solo 20 días hábiles para impugnar un despido desde el momento en que te lo notifican.
- Agosto es un mes hábil: A diferencia de lo que muchos creen, el mes de agosto no interrumpe este plazo. Los 20 días siguen corriendo, incluso si los juzgados están de vacaciones.
- La notificación es clave: El plazo empieza a contar el día que firmás la recepción del burofax, correo electrónico o cualquier otro medio certificado que la empresa use para notificarte. Si estás de vacaciones y alguien firma por vos, el plazo comienza igual.
- No esperes a septiembre: Si te despiden en agosto, no podés esperar a que tu abogado regrese de vacaciones. Tenés que actuar de inmediato para no perder tus derechos. El riesgo es que, si se te pasa el plazo, la acción para impugnar caduca.
¿Qué pasa si no reclamo a tiempo?
Si los 20 días hábiles pasan sin que inicies la impugnación, se considera que el despido es válido y perdés todos tus derechos a reclamar. Esto significa que te quedás sin indemnización, sin salarios de tramitación y sin la opción de ser readmitido en la empresa.
El proceso judicial y el cobro del paro
Si lográs impugnar a tiempo, el proceso sigue en los juzgados. Y aquí la situación se complica un poco más.
- Proceso judicial largo: Aunque el proceso se considera urgente, la realidad es que los juicios por despido pueden tardar entre uno y un año y medio en resolverse.
- ¿Puedo cobrar el paro?: Sí, podés solicitar la prestación por desempleo mientras esperás el juicio. El SEPE (el organismo español equivalente a la ANSES en Argentina) considera que estás en una “situación legal de desempleo”. Es un alivio económico mientras esperas la sentencia.
- ¿Y si me contratan en otro lugar?: Podés trabajar en otra empresa mientras el juicio avanza. Si la sentencia te da la razón y ordena tu readmisión, se te pagarán los “salarios de tramitación” (el sueldo que dejaste de percibir), pero se descontará lo que hayas ganado en tu nuevo trabajo.
En resumen, si te despiden, no te dejes estar. El tiempo es tu principal enemigo. La “avivada” empresarial de despedir en agosto te obliga a reaccionar rápido para defender tus derechos laborales.
Si te despiden, ¿ya sabés qué pasos seguir? Compartí este artículo para informar a otros trabajadores.
Y cualquier duda que tengas sobre los despidos laborales escribinos que entre todos te ayudamos, somos Argentinos en Catalunya.
Para seguir informado dale click a Noticias